Por Gema Daniela Pérez de la Cruz

I. Turismo, geopolítica y percepción internacional 

El turismo ya no depende únicamente de playas, hoteles o infraestructura. Para muchos países, también funciona como una herramienta de proyección estratégica, donde la atracción de inversión, el reposicionamiento de la reputación internacional y la potencialización geográfica dentro de circuitos globales de movilidad y capital (Hall, 2017).

En ese contexto, el turismo depende de cómo factores externos —alertas de viaje, cobertura mediática internacional e índices de seguridad— pueden redefinir la imagen de un destino incluso por encima de sus condiciones locales reales.

Bajo esta línea, es entendible que la percepción de seguridad se ha convertido en un indicador de desarrollo, pero sobre todo en un activo económico de importancia. Por lo que gobiernos, medios y agencias de riesgo influyen directamente en cómo se perciben ciertos territorios y, en consecuencia, en sus niveles de inversión y turismo.

México posee más de 11,000 kilómetros de litoral, pero no todos sus puertos han logrado transformar esa ventaja geográfica en un claro posicionamiento turístico internacional. De hecho, Tampico y Acapulco representan dos casos relevantes: ambos tienen reconocimiento nacional y una inigualable ubicación estratégica, pero enfrentan dinámicas distintas en cuanto a seguridad y desarrollo turístico.

II. Tampico: estabilidad local y vulnerabilidad reputacional 

Tampico presenta una condición poco común dentro del Golfo de México, ya que su ubicación geográfica le ha permitido reducir el impacto directo de los huracanes, los cuales suelen perder intensidad antes de alcanzar la zona. Esta característica ha contribuido al desarrollo de una identidad urbana distintiva basada tanto en su excepcionalidad climática como en su ubicación estratégica dentro del Golfo de México. Esta combinación ha impulsado esfuerzos orientados a consolidar gradualmente un modelo de desarrollo turístico que aproveche sus ventajas naturales, al tiempo que capitaliza su condición de punto de convergencia de intereses comerciales, energéticos, logísticos y de seguridad nacional.

Sin embargo, el principal desafío que enfrenta la ciudad no se encuentra necesariamente en sus indicadores actuales de seguridad, sino en la persistencia de una percepción de control territorial por parte de grupos criminales que, durante las últimas dos décadas, ha limitado la atracción de inversiones y restringido parte de su potencial de crecimiento económico.

Si bien la zona metropolitana de Tampico presenta niveles de violencia considerablemente inferiores a los registrados en diversos municipios fronterizos del estado, los episodios de criminalidad ocurridos en Tamaulipas han contribuido a consolidar una narrativa externa de inseguridad e inestabilidad permanente. Como resultado, la imagen de la ciudad suele verse condicionada por dinámicas de violencia que no corresponden plenamente a su realidad local.

Esta divergencia entre la percepción y las condiciones efectivas del entorno constituye uno de los principales retos para el desarrollo regional. Más allá de los impactos directos de la inseguridad, Tampico enfrenta costos reputacionales que afectan su capacidad para atraer inversión, fortalecer su sector turístico y consolidar su posicionamiento competitivo. En consecuencia, la ciudad debe no solo mantener condiciones favorables de seguridad y gobernabilidad, sino también construir una narrativa estratégica capaz de proyectar con mayor precisión sus fortalezas económicas, logísticas y urbanas.

La persistencia de esta brecha se refleja incluso en el ámbito internacional. Estados Unidos mantuvo en 2025 su alerta de “no viajar” para Tamaulipas; sin embargo, tanto Washington como Ottawa reconocieron excepciones para la zona conurbada Tampico–Madero–Altamira debido a sus menores niveles relativos de violencia (N+, 2025; Milenio, 2025).

Este contraste evidencia cómo la percepción asociada al estado continúa influyendo sobre la imagen de la región, aun cuando sus condiciones de seguridad difieren significativamente de las observadas en otras zonas de Tamaulipas.

A pesar de estas limitaciones reputacionales, los indicadores turísticos muestran una trayectoria positiva. El corredor Tampico–Altamira registró 17.4 millones de visitantes en 2025 y una derrama económica cercana a los 16 mil millones de pesos (SEAT, 2025). Asimismo, durante Semana Santa de 2026 la región superó los 2.2 millones de visitantes, estableciendo un récord histórico para la costa tamaulipeca (La Crónica de Hoy, 2026).

No obstante, este crecimiento parece responder más a las ventajas inherentes del destino —su ubicación estratégica, conectividad, oferta de playa, patrimonio urbano y dinámica económica— que a una política deliberada de posicionamiento.

Desde una perspectiva de gestión del riesgo y desarrollo territorial, un destino que carece de una narrativa institucional sólida permanece vulnerable a eventos mediáticos o incidentes aislados de seguridad capaces de modificar rápidamente la percepción externa. Por ello, el desafío para Tampico no consiste únicamente en mantener sus condiciones actuales de estabilidad, sino en transformar esa estabilidad en una ventaja reputacional sostenible que fortalezca su competitividad y reduzca la influencia de estigmas territoriales heredados.

III. Acapulco: resiliencia turística y vulnerabilidad estructural 

En octubre de 2023, el huracán Otis impactó Acapulco como un ciclón de categoría 5, con vientos superiores a los 330 km/h. El costo económico superó los 15 mil millones de dólares y cerca del 80% de la infraestructura turística resultó afectada (CNN, 2024).

La respuesta gubernamental convirtió la reconstrucción en un símbolo nacional. A través del programa Acapulco se Transforma Contigo, se destinaron más de 15 mil millones de pesos para la rehabilitación de infraestructura hotelera y costera, evidenciando que cuando un destino turístico colapsa físicamente también se deteriora su imagen frente a los mercados internacionales (Gillen & Mostafanezhad, 2019).

A la exposición climática se suma una percepción persistente de inseguridad asociada a homicidios, extorsión y violencia vinculada al crimen organizado. La convergencia de estos factores ha debilitado durante años la imagen internacional del puerto y ha condicionado su capacidad para consolidar un proceso sostenido de recuperación turística.

Sectores como Revolcadero y Puerto Marqués continúan registrando elevados niveles de precariedad laboral e informalidad económica. Con aproximadamente el 52% de la población municipal en situación de pobreza, la recuperación del turismo no necesariamente se ha traducido en una mejora estructural de las condiciones sociales ni en una mayor estabilidad económica para la población local (La Silla Rota, 2025).

Desde una perspectiva de riesgo estructural, el principal desafío es evidente: aunque gran parte de la infraestructura turística ha sido reconstruida, las condiciones sociales y económicas que generan vulnerabilidad e inestabilidad no han sido plenamente resueltas. En consecuencia, la resiliencia del destino continúa dependiendo no solo de la recuperación física de sus activos turísticos, sino también de la capacidad institucional para atender las causas estructurales que inciden en su competitividad y sostenibilidad a largo plazo.

IV. Dos modelos de vulnerabilidad turística. 

Tampico y Acapulco representan dos modelos distintos de vulnerabilidad turística. 

Tampico enfrenta principalmente un problema de percepción internacional: posee mejores indicadores relativos de seguridad y crecimiento sostenido, pero continúa dependiendo de una narrativa estatal asociada a violencia fronteriza. 

Acapulco enfrenta el fenómeno contrario. Mantiene reconocimiento global y capacidad de recuperación mediática, pero sigue cargando con una imágen internacional negativa centrada en vulnerabilidad de infraestructura hotelera, violencia criminal y una marcada fragilidad social. 

Variable Tampico Acapulco 
Riesgo climático Bajo-moderado Muy alto 
Riesgo reputacional Invisibilidad internacional Sobreexposición mediática 
Principal vulnerabilidad Percepción estatal agregada Fragilidad social y criminalidad 
Tipo de crecimiento Industrial-regional Reconstrucción turística 
Riesgo estratégico Shock reputacional Disrupción estructural 

Ambos casos evidencian que las narrativas internacionales tienden a simplificar territorios complejos. En el caso de Tamaulipas, la violencia registrada en municipios de la frontera norte suele extenderse, en términos de percepción, a ciudades como Tampico, pese a que esta presenta indicadores de seguridad relativamente más favorables y un crecimiento sostenido de su actividad turística. De manera similar, Acapulco continúa siendo asociado internacionalmente con imágenes de devastación e inseguridad, aun cuando una parte importante de su infraestructura turística ha sido rehabilitada y se encuentra nuevamente en operación.

V. La gestión de la reputación territorial como estrategia de desarrollo 

Medellín constituye uno de los ejemplos más representativos de transformación de la percepción internacional de un territorio. En pocas décadas pasó de ser identificada globalmente como el principal símbolo del narcotráfico a consolidarse como un referente de innovación urbana, turismo cultural y regeneración territorial.

La clave de este proceso no radicó únicamente en la reducción de los niveles de violencia, sino en la construcción deliberada de una nueva narrativa basada en la movilidad urbana, la arquitectura, la recuperación del espacio público, la cultura y la innovación. De manera similar, Cartagena logró diferenciar progresivamente su identidad turística de la imagen internacional asociada al conflicto armado colombiano. Ambos casos demuestran que la percepción territorial no es estática; sin embargo, tampoco cambia de manera espontánea.

En este sentido, las narrativas territoriales son el resultado de estrategias coordinadas entre gobiernos, medios de comunicación, empresas, instituciones académicas, plataformas digitales e inversionistas internacionales. Para Tampico, el desafío no consiste únicamente en mejorar sus indicadores de seguridad, sino en construir una identidad territorial propia que lo diferencie de las narrativas generalizadas sobre Tamaulipas. Ello requiere el desarrollo de estrategias de place branding, diplomacia turística, fortalecimiento de la legitimidad internacional y una comunicación institucional coherente que proyecte una imagen consistente de la ciudad.

Alcanzar este objetivo demanda una estrecha coordinación entre los sectores público y privado, articulando esfuerzos entre hoteleros, desarrolladores inmobiliarios, cámaras empresariales, operadores turísticos, universidades, instituciones culturales y autoridades de los distintos órdenes de gobierno. La construcción de una reputación territorial sólida no puede depender exclusivamente de las acciones gubernamentales ni de las dinámicas del mercado, sino que requiere una visión integral capaz de proyectar de manera consistente las ventajas competitivas, económicas, logísticas, culturales y urbanas de la región.

En este contexto, el turismo contemporáneo ya no depende únicamente de la calidad de la infraestructura o de la disponibilidad de servicios. Su desarrollo está estrechamente vinculado a la confianza que un territorio es capaz de generar entre visitantes, inversionistas y demás actores económicos. Dicha confianza, aunque se sustenta en condiciones objetivas de seguridad, gobernabilidad y desarrollo, también se construye mediante narrativas estratégicas que comuniquen eficazmente la identidad, estabilidad y potencial del destino. En consecuencia, el fortalecimiento de la percepción internacional de una ciudad requiere no solo políticas públicas en materia de seguridad, sino también una estrategia permanente de coordinación interinstitucional, comunicación estratégica y gestión de la reputación territorial.

Conclusiónes 

Tampico y Acapulco representan dos modelos distintos de desarrollo costero mexicano: uno con estabilidad relativa, pero sin narrativa global, otro con un relativo reconocimiento internacional, pero con vulnerabilidades estructurales persistentes. Ambos casos muestran que la percepción internacional puede pesar tanto como la violencia, los desastres naturales o la inversión pública. 

En este contexto, el turismo contemporáneo ya no depende únicamente de la calidad de la infraestructura o de la disponibilidad de servicios. Su desarrollo está estrechamente vinculado a la confianza que un territorio es capaz de generar entre visitantes, inversionistas y actores económicos. Esa confianza, si bien se sustenta en condiciones reales de seguridad y gobernabilidad, también se construye mediante narrativas estratégicas capaces de comunicar eficazmente la identidad, estabilidad y potencial de un destino. En consecuencia, la percepción internacional de una ciudad no se fortalece únicamente a través de operativos de seguridad, sino mediante mecanismos permanentes de coordinación institucional, promoción territorial y comunicación estratégica. 

Desde esta perspectiva, el caso de Tampico evidencia que los desafíos para el desarrollo turístico y económico de un territorio no se limitan a la gestión de riesgos objetivos, sino que incluyen la capacidad de reducir las brechas existentes entre la realidad local y las percepciones externas.  

Es pues que la consolidación de una estrategia integral de posicionamiento permitiría no solo fortalecer la competitividad regional, sino también transformar las ventajas geográficas, económicas y urbanas de la ciudad en activos reputacionales capaces de impulsar su desarrollo turistico en el largo plazo. 

Gema Daniela Pérez de la Cruz es internacionalista con grado de especialización en Diplomacia Cultural por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Actualmente se desempeña en la Subsecretaría para América del Norte de la Secretaría de Relaciones Exteriores.

Referencias:

CNN Español. (2024, octubre 24). Acapulco, un año después del huracán Otis

Fonatur. (2026, febrero). Acapulco: turismo creció 26% anual. Fondo Nacional de Fomento al Turismo. 

Gillen, J., & Mostafanezhad, M. (2019). Geopolitical encounters of tourism. Tourism Geographies, 21(5), 759–776. 

Hall, C. M. (2017). Tourism and geopolitics. En D. Hall (Ed.), Tourism and Geopolitics. CABI. 

La Crónica de Hoy. (2026, abril 6). Tamaulipas supera 2.2 millones de turistas en Semana Santa

La Silla Rota. (2025, septiembre 7). Guerrero, dos años después de Otis y uno de John

Milenio. (2025, noviembre 19). Tampico, excepción en alerta de viaje de Canadá

N+ Noticias. (2025, agosto 13). Alerta de viaje de EUA: Tamaulipas en la lista

Rowen, I. (2014). Tourism as a territorial strategy. Annals of Tourism Research, 46, 62–74. 

Sistema Estatal para la Afluencia Turística de Tamaulipas [SEAT]. (2025). Indicadores anuales. Secretaría de Turismo de Tamaulipas. 

Timothy, D. J. (2017). Tourism and geopolitics: Power, place and travel. En D. Hall (Ed.), Tourism and Geopolitics. CABI.